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BASES ECONÓMICAS: CRECIMIENTO QUE LLEGUE A TODAS LAS MESAS DE CHILE

28 de agosto de 2025 por
BASES ECONÓMICAS: CRECIMIENTO QUE LLEGUE A TODAS LAS MESAS DE CHILE
Sofía González

Nuestra economía enfrenta un escenario internacional complejo. Observamos un aumento del proteccionismo en las principales economías del mundo, una crisis climática que golpea con fuerza a nuestra región a través de sequías prolongadas en los valles interiores de Quillota, Petorca y La Ligua, y una irrupción de nuevas tecnologías que desafía al mundo laboral, generando incertidumbre sobre el futuro del empleo y la organización del trabajo.

Hace casi 20 años que estamos estancados y la productividad no despega, lo que ha deteriorado nuestra capacidad exportadora. Esto se siente en el Distrito 6, donde gran parte de la economía depende de la agricultura, la pequeña y mediana empresa, y el trabajo portuario, todos sectores que hoy enfrentan altos costos, menor competitividad y falta de apoyo estatal. Junto con ello, el espacio fiscal sigue siendo restringido, a pesar de que se ha contenido el aumento de la deuda pública. Por eso, buscar nuevos motores de crecimiento para el país y especialmente para nuestra región debe ser objeto de especial preocupación.

Pese a los desafíos, la transición energética global representa una oportunidad histórica para Chile y para el Distrito 6. El mundo requiere litio, cobre y nuevas fuentes de energía, pero también necesita puertos modernos, rutas seguras y mano de obra capacitada, condiciones presentes en nuestra zona. La energía solar en Petorca y La Ligua, la fuerza del viento en el litoral y el potencial de hidrógeno verde vinculado a la infraestructura portuaria de Valparaíso y Quintero, pueden convertirse en motores de un nuevo ciclo de crecimiento con clara orientación exportadora, diversificando nuestra matriz productiva y potenciando encadenamientos locales.

Impulsar un crecimiento inclusivo es esencial para que los avances económicos se traduzcan en mejoras reales para la calidad de vida de las personas. Esto significa que el progreso llegue a las comunas rurales y urbanas de nuestro distrito, que reconozca el esfuerzo de quienes trabajan la tierra, de los pescadores artesanales, de los trabajadores portuarios y de las mujeres que levantan sus hogares con empleos precarios. Solo así podremos enfrentar los desafíos sociales que persisten en Chile y que en nuestro territorio se expresan en la alta concentración económica, bajos salarios, pobreza multidimensional y una desigualdad territorial que deja aisladas a muchas localidades.

Para aprovechar esta coyuntura, requerimos un acuerdo nacional y regional que articule, de manera conjunta y complementaria, la orientación estratégica del Estado con el dinamismo del sector privado, asegurando un crecimiento inclusivo y sostenido que alcance todo el territorio. En el caso del Distrito 6, esto significa fortalecer a las PYMEs, modernizar los puertos, impulsar la innovación agrícola frente a la sequía, y generar empleos formales, estables y bien remunerados.

Esta alianza es fundamental para abordar nuestros desafíos a largo plazo. Tenemos que lograr una transformación que diversifique y aumente nuestra productividad, aprovechando nuestras capacidades en sectores estratégicos de alto potencial como la agricultura sustentable, la logística portuaria, la energía renovable y el turismo.

Para ello, necesitamos una inversión importante en investigación, desarrollo e innovación, junto con una gestión pública que agilice proyectos privados y públicos, protegiendo siempre los derechos de las personas y el resguardo del medio ambiente.

El Distrito 6, al igual que Chile, exige un amplio acuerdo social que nos permita aprovechar las oportunidades que tenemos. Queremos que el crecimiento se transforme en desarrollo humano y social que llegue a cada mesa de las familias de Valparaíso, Quintero, Quilpué, Quillota, Petorca y todas las comunas del distrito. En esa dirección nos proponemos avanzar en los próximos cuatro años.




IMPULSO A LA INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA

Las medidas propuestas en nuestro programa apuntan a modernizar y agilizar la inversión en Chile, y en particular ofrecen un enorme potencial para el Distrito, donde conviven grandes centros urbanos, zonas rurales productivas, puertos estratégicos y territorios que demandan urgentemente obras públicas. La simplificación de permisos mediante la ventanilla única y la tramitación paralela permitiría que proyectos clave en áreas como infraestructura portuaria, vivienda, turismo o regadío agrícola puedan avanzar sin la actual maraña burocrática, garantizando siempre los estándares ambientales y la seguridad de las comunidades. A esto se suma la creación de planes de trabajo público-privado en cada región, que en nuestro distrito permitirían sentar en una misma mesa a empresarios, sindicatos, gremios, pymes y autoridades locales para priorizar iniciativas estratégicas como la modernización del Puerto de Valparaíso, la reactivación de Quintero y Puchuncaví, y el impulso al turismo en Viña del Mar y Concón.


Un eje central de esta propuesta es también la reducción de los tiempos en las evaluaciones ambientales, fortaleciendo la participación ciudadana temprana y el acceso a información pública confiable. Esto es particularmente relevante para nuestro distrito, donde comunidades que han sufrido históricamente los efectos de la contaminación, como las de la zona de sacrificio, podrán incidir desde el inicio en la definición de proyectos, evitando conflictos posteriores y mejorando la calidad de las inversiones. Al mismo tiempo, la agilización del Sistema Nacional de Inversiones permitirá que obras públicas urgentes —como hospitales, carreteras y viviendas sociales— no se vean frenadas por trámites innecesarios, sino que avancen a la velocidad que requieren las familias.

La creación de una Oficina Presidencial de proyectos estratégicos permitirá articular inversiones públicas y privadas con visión de largo plazo. En el Distrito 6, esto puede marcar la diferencia en iniciativas de alto impacto como el tren Santiago-Valparaíso, la modernización de puertos y nuevas soluciones habitacionales, evitando que se dupliquen esfuerzos o se desperdicien recursos. Finalmente, la atracción de inversión extranjera directa será una palanca para abrir nuevas oportunidades de desarrollo en sectores innovadores. Nuestro distrito puede ser pionero en energías renovables costeras, en tecnologías aplicadas a la logística portuaria y en un turismo sostenible que genere empleos de calidad.


La inversión en infraestructura es una herramienta clave para construir un desarrollo inclusivo y sostenible que llegue a todos los rincones del país, y en el Distrito 6 de Valparaíso esto cobra especial relevancia. La finalización de la red 5G, incluyendo nuestras zonas rurales, permitirá elevar la productividad de los territorios más apartados, mejorar la atención en salud mediante telemedicina, fortalecer la educación a través de conectividad digital de calidad, fomentar la inclusión social y garantizar mayor seguridad pública. Al mismo tiempo, la aceleración de inversiones en puertos, aeropuertos, carreteras, autopistas y ferrocarriles potenciará la conectividad y la competitividad regional, reduciendo los costos logísticos que hoy limitan la actividad económica. Para nuestro distrito, esto se traduce en mejores vías de acceso a zonas rurales como La Cruz, Quillota y Nogales, facilitando el tránsito de personas y el transporte de productos agrícolas e industriales, y fortaleciendo los corredores logísticos que conectan los puertos con los mercados nacionales e internacionales.

El desarrollo de la infraestructura ferroviaria, en particular, permitirá consolidar sistemas de transporte urbano y suburbano que hoy son altamente valorados por la ciudadanía. En el Distrito 6, la extensión y modernización de la red ferroviaria puede mejorar la movilidad entre Viña del Mar, Valparaíso y Quilpué, descongestionando el tráfico y promoviendo un transporte más eficiente y sostenible. De esta manera, cada proyecto de infraestructura se planifica e implementa con una mirada integral: conectando ciudades y comunidades, respetando el medio ambiente, elevando la calidad de vida de la población y generando oportunidades económicas para todos los sectores del distrito. La infraestructura deja de ser solo un conjunto de obras y se transforma en un motor de desarrollo inclusivo, competitivo y sostenible, capaz de transformar la vida de nuestras comunidades de manera concreta y duradera.

En definitiva, la implementación de estas medidas en nuestras comunas significaría un salto en dinamismo económico, generación de empleo y desarrollo social, con mayor coordinación entre lo público y lo privado, y con comunidades realmente involucradas en las decisiones. Es la oportunidad de transformar nuestra zona en un motor de crecimiento moderno, sostenible y justo para toda la región de Valparaíso.


TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA

Nuestro país y, en particular, el Distrito 6 de Valparaíso, necesita una estrategia integral que combine desarrollo económico, innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental. Para ello, impulsaremos el crecimiento de energías renovables, alcanzando los 6 GW al año 2028 y promoviendo que al 2030 al menos un 20% de la capacidad instalada cuente con almacenamiento, reduciendo emisiones y el costo de la electricidad para hogares e industrias. Paralelamente, apoyaremos el desarrollo de la industria del hidrógeno verde mediante formación de capital humano y habilitación de infraestructura, asegurando que los beneficios queden en las regiones donde se implementen los proyectos. La minería seguirá siendo un motor de empleo y desarrollo: aumentaremos la cartera de inversiones y la producción, incluyendo un enfoque especial en la pequeña y mediana minería, impulsando fundiciones estratégicas como ENAMI Paipote y nuevos proyectos de Codelco que fortalezcan la manufactura y la tecnología asociada. Asimismo, avanzaremos en la producción de litio y en la investigación aplicada a través del Instituto Nacional de Litio, promoviendo encadenamientos productivos locales y respetando los ecosistemas únicos de salares y lagunas andinas.

La infraestructura hídrica también será una prioridad, con la construcción de plantas desaladoras multipropósito que aseguren agua tanto para consumo humano como para uso productivo, gestionadas de manera sostenible. En paralelo, impulsaremos la transformación digital como eje central de desarrollo, posicionando a Chile como centro digital de América Latina y el Caribe, aprovechando nuestras ventajas en conectividad, energías renovables y capital humano calificado. La industria naval, forestal y agroindustrial recibirá un impulso estratégico, fomentando encadenamientos productivos, certificaciones de sostenibilidad y el uso de recursos de manera circular para mantener la competitividad y abrir nuevos mercados. En el sector pesquero y acuícola, se fortalecerá la asociatividad y se simplificarán los trámites para que caletas y empresas regionales puedan desarrollar productos de alto valor nutricional, mientras que la acuicultura contará con consejos regionales que integren a todos los actores del territorio.

El turismo será potenciado mediante políticas locales y regionales que integren transporte, obras públicas y promoción de la marca “Conoce Chile” y “Visit South America”, fomentando el desarrollo de intereses especiales y mercados de larga distancia. Para garantizar que todas estas iniciativas se traduzcan en resultados concretos, se impulsarán programas de extensión tecnológica, giras de aprendizaje, financiamiento simplificado para PYMES, transformación productiva frente a la llegada de la inteligencia artificial y mejoras en la ley de pago en 30 días, facilitando que los pequeños y medianos empresarios puedan acceder a compras públicas y ventanillas únicas de fomento productivo. Se creará además una Red Nacional de Fomento Productivo y se fortalecerá la asociatividad y el cooperativismo mediante programas coordinados por el Instituto Nacional de Asociatividad y Cooperativismo, promoviendo redes de comercio digital, compras asociadas y consorcios de PYMES que permitan su participación en licitaciones de mayor envergadura.




INVESTIGACIÓN, DESARROLLO, INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO


La innovación y el desarrollo tecnológico son pilares fundamentales para un crecimiento económico sostenido y inclusivo, y en el Distrito 6 de Valparaíso pueden convertirse en motores de transformación local y regional. Para ello, fomentaremos la innovación abierta mediante la creación de Juntas Sectoriales de Innovación, donde empresas de una misma industria trabajen de manera conjunta en investigación, desarrollo, innovación y transferencia tecnológica, con supervisión de Corfo y beneficios tributarios que incentiven su participación. Paralelamente, ampliaremos los incentivos tributarios a la investigación y desarrollo, simplificando su acceso, especialmente para las PYMES, y elevando los límites de crédito para potenciar la inversión en innovación.

Los hubs de innovación regionales se expandirán para instalar centros de I+D con vocación productiva en diversas localidades, mientras que la oferta de instrumentos de financiamiento de Corfo y ANID será racionalizada mediante una ventanilla única interoperable que simplifique postulaciones y elimine duplicidades. Estos instrumentos estarán alineados con prioridades productivas y estratégicas, complementándose con la Ley de Transferencia Tecnológica y con el aumento de recursos del Fondo de Investigación en Universidades, tanto a nivel regional como en proyectos de impacto nacional e internacional.

La formación de capital humano será central: se incorporarán cursos y prácticas en emprendimiento e innovación en carreras universitarias STEM, y se financiará a institutos, liceos técnicos y centros de investigación con pertinencia regional para apoyar la descentralización y la transformación productiva local. Para potenciar empresas tecnológicas y verdes, implementaremos programas como “Scale-Up Chile”, orientado a empresas que crecen rápidamente y generan empleo de calidad, y “ScaleX”, una plataforma regional integrada con las bolsas de Chile, Perú y Colombia, posicionando a Chile como hub de innovación en la Alianza del Pacífico. Finalmente, se creará el Fondo de Fondos “Chile Apaña” para impulsar la inversión en capital de riesgo, con el Estado como inversionista ancla, facilitando que startups y emprendimientos de alto potencial puedan acceder a financiamiento y atraer inversión privada nacional e internacional.

De esta manera, la combinación de políticas de innovación, financiamiento estratégico, formación de capital humano y vinculación público-privada permitirá que el Distrito 6 y sus empresas se inserten en la economía del conocimiento, generando empleo de calidad, fortaleciendo PYMES locales y consolidando a la región como un polo de desarrollo tecnológico competitivo y sostenible.



EXPORTACIONES Y POLÍTICA COMERCIAL

El fortalecimiento de las exportaciones y la internacionalización de nuestra economía son fundamentales para el desarrollo sostenible y competitivo del Distrito 6 de Valparaíso. Para ello, se incorporará mayor valor agregado, conocimiento y tecnología a las exportaciones primarias, fomentando sectores estratégicos como la manufactura avanzada, ejemplificada por ASMAR, y apoyando activamente la exportación de bienes y servicios calificados que se proyectan como los más dinámicos en el escenario global. A esto se suma el refuerzo de la coordinación entre ministerios y agencias que participan en comercio exterior e inversión, garantizando que la internacionalización ocupe un lugar prioritario en la agenda pública, evitando duplicidades y asegurando decisiones estratégicas coherentes.

Impulsaremos una agenda de competitividad orientada a aumentar la capacidad exportadora, articulando políticas comerciales, estrategias de promoción de exportaciones, atracción de inversión extranjera directa, internacionalización de empresas y desarrollo tecnológico. La formación de recursos humanos y el respaldo a las PYMES son componentes esenciales de esta estrategia, asegurando que las pequeñas y medianas empresas locales puedan aprovechar oportunidades internacionales y contribuir al crecimiento del territorio. En este contexto, se implementarán programas específicos de apoyo a la capacidad exportadora de las PYMES, combinando capacitación, asistencia técnica, promoción internacional y enfoque territorial en coordinación con los gobiernos regionales. Este enfoque integral permitirá que la actividad exportadora se conecte directamente con la economía interna del Distrito 6, multiplicando los efectos positivos sobre la producción, el empleo y los ingresos, y consolidando a la región como un actor relevante en los mercados internacionales.



EMPLEO DECENTE, FORMAL Y CON REMUNERACIONES DIGNAS

El fortalecimiento del empleo y la protección social son pilares esenciales para garantizar un desarrollo inclusivo en el Distrito 6 de Valparaíso. Para ello, se impulsará la creación de una Agencia Nacional de Empleo que unifique y racionalice los distintos sistemas de intermediación laboral, capacitación y certificación existentes, utilizando recursos digitales y presencia territorial para ofrecer una política nacional de empleo efectiva y descentralizada. Esta agencia permitirá anticipar las necesidades del mercado laboral frente a la digitalización, automatización e inteligencia artificial, capacitando a los trabajadores de manera específica según los requerimientos de los sectores productivos y aumentando la productividad de la economía regional y nacional.

Se promoverá la participación de mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados mediante incentivos, condiciones laborales equitativas y medidas de conciliación personal y familiar, incluyendo la revisión curricular ciega para enfrentar sesgos de género. Además, se implementará el Plan Sala Cuna para Chile, garantizando el acceso universal a salas cuna para todas las familias trabajadoras y modernizando el sistema parvulario, con más turnos y cobertura acorde a los horarios laborales. Paralelamente, se extenderá progresivamente el postnatal parental para hombres, promoviendo la corresponsabilidad en el cuidado desde los primeros meses de vida.

El fortalecimiento del Sistema Nacional de Cuidados será clave para reconocer y dignificar el trabajo de cuidado, que históricamente ha recaído en mujeres no remuneradas. Complementariamente, se impulsará el Subsidio Unificado al Empleo, que integrará y optimizará los distintos subsidios existentes para focalizar el apoyo en los sectores donde realmente se necesite. En línea con esto, se avanzará hacia la implementación gradual de un ingreso vital de $750.000 mensuales, articulando aumento del ingreso mínimo, subsidios a empresas de menor tamaño y transferencias monetarias a trabajadores formales, fortaleciendo la formalización laboral.

El diálogo social tripartito será un eje central, promoviendo la negociación multinivel para nivelar la cancha frente a la heterogeneidad de la economía y las transformaciones tecnológicas. Esto incluirá espacios ampliados de negociación colectiva, capacitación y reentrenamiento de trabajadores, garantizando trabajo decente y oportunidades de reconversión laboral. Finalmente, se implementará la jornada de 40 horas en el sector público, equiparándola con el sector privado, en un marco de diálogo social que asegure mejores condiciones laborales y fomente la productividad y el bienestar de las y los trabajadores del Distrito 6.


POLÍTICA FISCAL

La recuperación sostenida del crecimiento económico y el desarrollo inclusivo del Distrito 6 de Valparaíso requieren preservar y fortalecer la responsabilidad en la gestión de las finanzas públicas. Mantener el déficit fiscal bajo control es fundamental para asegurar que la deuda pública y los pagos de intereses no comprometan el espacio fiscal necesario para responder a las necesidades de la ciudadanía. De esta manera, se garantiza la sostenibilidad fiscal de largo plazo, protegiendo la capacidad del Estado para invertir en educación, salud, infraestructura y programas de empleo que beneficien directamente a las comunidades locales.

Todas las medidas que impliquen mayor gasto estarán financiadas de manera responsable, ya sea mediante la movilización de recursos adicionales, reasignaciones de presupuesto, optimización de programas mal ejecutados o fortalecimiento de la recaudación fiscal, incluyendo la revisión de gastos tributarios y la reducción de la evasión y elusión. Con este enfoque, la deuda pública se mantendrá dentro de los parámetros proyectados en el marco financiero de mediano plazo del gobierno central, asegurando un manejo prudente de los recursos y una trayectoria clara hacia la convergencia fiscal, lo que permitirá un crecimiento estable y sostenible para el Distrito 6 y para todo el país.



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